miércoles, 30 de mayo de 2018

Mi Espejo, una Montaña.

Ilustracción de Cecilia Romero

Ricardo G-Aranda

("La Maliciosa" de "Pesadilla en Zocodover y otros relatos")



Mi espejo me oculta
lo que por delante queda,
solo mira atrás,
a los recuerdos y al olvido
y acaso mi rostro de hoy.
El futuro parece prohibido.

No me permite ver
si cumpliré mis sueños de ahora,
solo muestra
los que cumplieron,
nunca los que quedaron atrás
en la cueva donde moran.

Me provoca el reto
que me mide el objetivo entero
que me marca el límite
del esfuerzo neto
después de restar
ese puedo de este quiero.

Cuando llega el día
espejo de mirarte
y jurarte accesible por mi cuerpo,
no me abruma la duda
que tengo por llegarte
ni por pisar tu piedra de nuevo.
Me abruma no saber
que es tuyo el aullar lento
y mía la esperanza
de volver de nuevo
a tu montaña otro día
y medir contigo
nuestro repetido evento.

Espejo montaña
no te vayas, que ya vuelvo.

lunes, 30 de abril de 2018

Congreso

Ilustración de Cecilia Romero

Ricardo Garanda

(Publicado en Pesadilla en Zocodover)



Una idea anda suelta
por los pasillos
del templo que las almacena
pidiendo socorro
para buscar su espacio
lejos del silencio que la condena.

Una idea que se mueve
de corro en corro
y se cuela por la puerta
semi abierta
del escenario del debate
buscando su boca.

Sube la idea
con su normal paso rotundo
y se acerca al micrófono
y se coloca,
y se hace pública,
elevándose del uno
al muchos, al mundo.

La idea va desnuda,
sabia de pasillos
pero desnuda de razones únicas,
expuesta, valiente
buscando apoyo
se trasforma de un salto
en axioma, norma
principio de avance
que se viste
con brazos en alto
que la sostiene
salvando los escollos.

En el mismo pasillo
se quedan solas
la que no llegaron, las otras,
porque no era su hora
en relojes analógicos
con la cuerda rota.
Ante cada oído
por retrógrado, sordo,
habrá una garganta
que la grite,
son nuevas
pero eso no importa.




lunes, 2 de abril de 2018

BuenTajo

Ricardo Garanda Rojas
Toledo, 091017

Buen tajo eres,
mal tajo te hacemos
y  tu no mereces
soportar este ultraje
porque vivo naces y vives
con rabia de espuma
de química y heces,
con rabia del barro opaco
de ese cielo desesperado
que llora salvaje.

Eres Tajo grande robado
en el inicio de tu viaje
y ya vas desilusionado
haciendo tu ruta
por tierras de muchos,
por aguas de nadie,
Toledo te maltrata
y te ignora de espaldas para no verte
en el espejo de su culpa.

Te enfadas Tajo en tu infancia
y solo sonríes un instante
en tu final estancia
cuando encuentras la mar
en tu lisboeta amante.
Pero no puedes ser un poema
sin que te ofenda,
me sonrojo por mi parte
de culpa en esta afrenta
que te obliga a soportar
nuestra agresión humillante.




miércoles, 28 de marzo de 2018

Vega huele a ti.

Fotografia e J.L. Romero


  Ricardo G-aranda
   (Vega  280318)




Hace tiempo que sé
que  Vega no renueva sus aires.
Hoy vuelvo a estar aquí,
Y, una vez más, anduve
por tus calles,
por tu puerto,
y me alejé para andar
por las sendas
y llegar a las playas
y en todas partes
el aire sigue oliendo a ti.

Se ve que te mezclaste
con el olor a hierba,
a mar,
a brisa.
Y así todo sigue
oliendo a ti.

Alguien me dijo
que cuando pasen
los mil días ya nada sería así
¡qué estupidez paisanu!
como si esto,
como si nada
tuviera algo que ver con el tiempo.
Yo salgo a la calle
y el viento huele a ti.





sábado, 3 de febrero de 2018

A Cántaros

En la Bombonera

Ricardo Garanda Toledo, 010218


En esas noches…
Sueña, escribe y sueña.
En esos días…
Escribe, vive y escribe.
No te olvides de nada,
ni en esos días
ni en esas noches.
No son ni malos ni buenas,
son tuyos, son tuyas
esos días en los que no estas,
esas noches
en las que no te encuentras.

Una copa de vino amigo,
una copa, amiga,.
Respira hondo y déjate.
Vuela y persigue
y déjate llevar.
Tal vez una canción de Pablo Guerrero
te ayude a beber, 
venimos de lejos.
De cuándo el poema era canción
y el dolor sangre
incolora de pionero,
de las venas desilusionadas
de lo que no pudo ser.

Y espera a la próxima mañana,
sal a la calle,
es lo que hay, ¿ya lo sabes?
Es lo que hay después del sueño.
Vive y escribe para firmar la paz
vive y escribe
hasta que la luz se apague
porque el amor nos salva.
Sin él no hay nada
más allá de esa línea difusa
que nos limita y apaga.
Sin esas manos que se buscan
no habría nada,
Sin esos labios que se rozan
al mundo no le quedaría
nada. Ninguna excusa.

Se quedan con todo,
quieras o no quieras,
con nuestros sueños,
nuestros gritos rozando el amanecer
en la terraza de la Bombonera.
Se los llevan
mientras creemos protegerlos
en la noche,
pero nos quedamos con el amor,
con eso no pudieron,
al menos con eso no.

Y lo escribimos, y lo vivimos,
y nos rescató del duelo
y de la zanja de nuestra desilusión.
Y mientras amábamos
llovió Pablo, llovió,
pero no las suficientes gotas,
apenas llegó a mojar el suelo,
sólo humedeció nuestro alma.
Ponle música a ésta entrega,
las cuerdas de mi guitarra
hace tiempo que ya están rotas.


viernes, 26 de enero de 2018

Esos niños que ya no van a jugar

Ricardo Garanda Rojas (Toledo, 121115)

Esos niños que se llenan de mar
salieron entre ruidos de fusiles
y dolores de hambre
dejando atrás
la ruina de las tierras
de sus padres,
el hambre con ellos
y la sangre
de los que quedaron en el fuego.
dejando atrás
los juegos de no-niños
los niños del no-juego.

Esas niñas que se llenan de mar
que emprendieron nebuloso camino
y que ahora ya no van a jugar
ni siquiera pudieron saber
cuál era su destino,
ese que ningún adulto
decirles supo.
Esas niñas de la mar
que ya no esperamos
(que nunca esperamos)
ya no respiran
el aire que algunos
aún respiramos.

Esos niños que ya no van a jugar
nos obligan una lágrima,
al menos una lágrima
porque la mar ha sido el verdugo
de la injusticia de este hombre.
Al menos que ignoren
que el hombre por ellos,
que este hombre por ellas,
tampoco va a llorar,
nunca va a llorar
a esos niños, a esas niñas
que se han llenado de mar.



lunes, 22 de enero de 2018

Niño Lágrima

                                              Madrid, 261017
 
Lágrima que para regato suma,
riachuelo hasta arroyo
con vocación de rio
que avanza la lágrima
exhibiendo silueta
de agua o bruma
hasta la mar o la nube,
una inmensa, la otra inquieta.

Rio fuerte adulto
que duele heridas
y cura llantos.
Antes adolescente arroyo
que aprende-piensa
que habla-enseña.
Antes lágrima niño que despierta
un nuevo intento del azar.
Y antes sólo un sueño
del que este niño nació
en esa dura piedra
dónde otra lágrima
resbaló a la Mar
y desde la Mar volvió.